Richard Casanova: Si yo fuera Nicolás

Richard Casanova: Si yo fuera Nicolás

El deslave moral del régimen, la escandalosa corrupción y la comisión de múltiples delitos que van desde tráfico de influencias hasta traición a la patria y homicidio, se ha evidenciado con la grabación de Mario Silva, vocero reconocido del oficialismo. Pero más que su contenido, nos interesa comentar algunas secuelas. Que cierren “La Hojilla” es un efecto menor y el gobierno ha ripostado exigiendo la salida de Ismael García de Globovisión, lo cual lograron en detrimento de derechos fundamentales. Más gasolina para la hoguera.

No importa lo que digan, las revelaciones de Mario Silva tienen un efecto devastador en las bases de lo que una vez fue el chavismo. La precaria credibilidad de “El Ilegítimo” se desvanece. La duda sobre su victoria electoral se incrementa en beneficio de Capriles. Ante la impunidad crece la desesperanza y se convierte en indignación gracias a la obscena intromisión cubana y al control del “gobierno” por gente tan desprestigiada como Diosdado Cabello y Rafael Ramírez. Tal fragilidad política hay que valorarla a la luz de otra realidad que confirma Mario Silva: Los golpistas están en el entorno de Nicolás, su propio Ministro de Defensa posiblemente preparaba un golpe. Imagínese que pasará por la mente del Presidente de la AN quien dijo que “Chávez contenía sus ideas locas”. ¿O cuantos gorilas de closet estarán frotándose las manos viendo que la dupla Maduro-Diosdado se desploma? Si yo fuera Nicolás estaría más preocupado por ese entorno rapaz e inescrupuloso, desesperado y capaz de “tirarse al pico” a cualquiera, como diría Silva, quien desapareció sabiendo –como parte de la banda- la peligrosidad del hamponato infiltrado en el poder.

Por otra parte, a los cubanos solo les interesa el petróleo y a tales fines, preservar el poder con o sin Maduro. A la vuelta de la esquina lo traicionan como hicieron con el Ché Guevara o con el Gral Arnaldo Ochoa, fusilado cuando ya no les era útil. Si yo fuera Nicolás estaría buscando recuperar la soberanía y quitarme esa guillotina de la nuca. Aunque tenga un costo político siempre será menor. A estas alturas, Maduro debe tener claro: 1) La ilegitimidad es creciente e irreversible, su “gobierno” se debilita y proporcionalmente se fortalece en la calle el liderazgo de Capriles. 2) No es la oposición quien puede incubar un Golpe de Estado. 3) No es la CIA o el Imperio quien hace viable una cuadro de anarquía o desorden social. 4) Carece de fuerza para un auto golpe y además es muy riesgoso para él.





Así las cosas, si yo fuera Nicolás pensaría que la jugada más sensata e inteligente sería negociar con el liderazgo opositor una salida democrática que conduzca a la repetición de las elecciones y aunque eventualmente salga derrotado, por esta vía puedo preservar mi capital político y garantizar reconocimiento como líder de la oposición ante un probable gobierno de Capriles. Habiendo liquidado también a los adversarios internos de hoy, podría recuperar al “chavismo” y ser candidato en los próximos comicios. Lo otro, actuaría a tiempo: el riesgo para Nicolás es que la oportunidad se diluye al mismo ritmo en que se deshilacha su gobierno. Puede llegar el momento en que sea muy tarde. Tic, tac…

Twitter: @richcasanova

(*) Dirección Nacional Avanzada Progresista / Vicepresidente ANR del CIV.