Desarticulan red que robaba autos de lujo en Nueva York para venderlos en África

Desarticulan red que robaba autos de lujo en Nueva York para venderlos en África

Foto archivo
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Un total de 14 personas fueron acusadas hoy de formar parte de una banda criminal internacional dedicada al robo de vehículos de lujo para venderlos en África, según anunció el fiscal general del estado de Nueva York, Eric Schneiderman. EFE

Los detenidos supuestamente operaban una red que traficaba con vehículos de marcas como Mercedes, Porsche, Range Rover y BMW a través de agencias de alquiler en dos aeropuertos de la ciudad, y se abastecían también de vehículos robados en la calle.

Una vez en posesión de los vehículos, la banda supuestamente creó documentación fraudulenta y los colocó en 17 contenedores en un solar ubicado en El Bronx antes de enviarlos a compradores que esperaban la mercancía en países de África occidental, según la fiscalía.





La investigación, denominada “Operación Cruise Control”, se sirvió principalmente de escuchas telefónicas para reunir pruebas contra la red criminal con sede en El Bronx, que enviaba los automóviles a países como Costa de Marfil, Guinea o Sierra Leona.

Algunas de las compañías de autos de alquiler afectadas son Hertz, Avis y National, que colaboraron con las autoridades durante meses para desarticular esta red criminal, según precisó la oficina del fiscal Schneiderman.

El valor de los 39 automóviles robados ascendería a unos 1,3 millones de dólares, aunque los fiscales encargados del caso calculan que el número y el valor de los vehículos podrían llegar a doblar esas cifras, según detalló el periódico Daily News.

Los acusados se enfrentan a cargos por hurto mayor, conspiración y posesión criminal de propiedad robada y otros delitos por los que se enfrentan a penas de entre cinco y quince años de cárcel de ser encontrados culpables, según la fiscalía.

Seis de los acusados se han declarado no culpables y al supuesto cabecilla del grupo, identificado como Dramane Doumbia, se le impuso una fianza de 500.000 dólares porque hay riesgo de fuga por sus vínculos con Costa de Marfil, según el mismo periódico.

Schneiderman declaró que durante más de un año la fiscalía y la policía de Nueva York “ha seguido la banda a través de escuchas telefónicas y seguimiento de cámaras de vigilancia tanto en las agencias de alquiler como en el puerto”.

“La fiscalía no permitirá que Nueva York sea usada como un canal abierto a la delincuencia global”, sentenció Schneiderman.