Alexei Guerra Sotillo: Economía, dimensión desconocida

Alexei Guerra Sotillo: Economía, dimensión desconocida

 

 

thumbnailcolaboradoresMientras el país, y algunas almas del mundo concentran su atención en todo lo que rodea y rodeará la instalación de la nueva Asamblea Nacional, y la nueva etapa política que se inaugura con el inicio de las sesiones de un Poder Legislativo con una abierta mayoría opositora, el venezolano sigue sintiendo con cada vez más fuerza e inclemencia, los efectos de la inflación y la escasez, que son, en esencia, efectos de la irresponsable e inercial conducción de la economía por parte del gobierno de Nicolás Maduro.





Por @alexeiguerra

Si la desmemoria no se impone, muchos compatriotas recordarán aquellos tiempos no muy lejanos en los cuales un Congreso con mayoría parlamentaria de oposición legislaba y en buena medida, gobernaba como parte de la idea republicana del Estado y sus poderes, junto a un Poder Ejecutivo de signo distinto, sin que ello significara el final de los tiempos o algún síntoma apocalíptico. Hay un fantasma despiadado que por estos días aterroriza no ya a los seguidores y militantes del chavismo, sino a la nomenklaturaboliburguesa del madurismo-cabellismo. Tiene sustancia plural y olor a poder acotado y limitado: le llaman “Alternancia”.

Así como muy pocos apuestan (lamentablemente para Venezuela, hay que decirlo), a una reducción del tono beligerante, descalificador y conflictivo por parte de Nicolás Maduro en su relación con la nueva mayoría opositora en la Asamblea Nacional, imbuido en un mundo imaginario en el cual “la revolución” no perdió la elección del 6-D por más de 2 millones de votos, es poco probable por no decir muy difícil esperar un cambio fuerte, un giro sincero y convencido del fracaso de sus ideas y decisiones económicas, por parte del gobierno nacional.

Desde el grotesco y agrietado parapeto del “Poder Comunal” y de otros artilugios de propaganda para tapar con un dedo el luminoso e irrefutable cambio en el clima político del país, Maduro ignora que la agudización del deterioro de la economía personal y familiar del venezolano, y su empobrecimiento acelerado este 2016, será producto de su absoluta negativa a corregir las nefastas decisiones que han colocado al país al borde de la hiperinflación y la tensión social, por una sequía de divisas e incumplimiento en el pago a proveedores extranjeros del sector productivo, que empeorará el nivel de abastecimiento de bienes y servicios para 2016.

La caída de los precios petroleros será la excusa perfecta, ante una realidad cuyos correctivos han venido alertándose desde hace ya varios años, mucho antes de la coyuntura de precios bajos del llamado oro negro en mercados internacionales.

Un BCV petrificado y enmudecido cual momia por decisión del Ejecutivo, no impide las estimaciones extra-oficiales y privadas sobre la gravedad del escenario económico: Un 2015 que cerró con una caída del PIB en 9%, escasez de más de 68%, inflación de más de 236%, y una estimada para el 2016 por Ecoanalítica en 296%.

“Dimensión Desconocida”, fue aquella famosa serie televisiva de terror, ciencia ficción y fenómenos sobrenaturales. En esa dimensión incomprensible, inercial permanece, atrapado, la política económica de Maduro.

@alexeiguerra