Carlos Tablante: ¿Quién persigue la fortuna de El Chapo?

Carlos Tablante: ¿Quién persigue la fortuna de El Chapo?

thumbnailcarlostablantePor  tercera vez, la captura de Joaquín Guzmán Loera, mejor conocido como “El Chapo”, dueño de un vasto imperio construido en torno al tráfico de drogas, que tiene como centro el estado de Sinaloa, al norte de México, ocupa grandes espacios en los medios de comunicación social.

Con una fortuna enorme que, según estimaciones realizadas en 2012 llegaba a mil millones de dólares, pudo construir una enorme trama de corrupción que le sirvió – ¿o le sirve? –  para sobornar  a funcionarios clave y efectivos militares de alto rango, no sólo de su país, sino de otros por donde transitan las drogas que produce su vasto y nefasto negocio, extendido por Latinoamérica y con ramificaciones globales.

El Chapo llegó a estar en la lista Forbes, entre los grandes multimillonarios, durante cuatro años,  pero después fue retirado porque, según se dijo, era casi imposible calcular su fortuna.





Otras Informaciones dejan ver que ha logrado comprar el silencio de muchos pobladores de Sinaloa, mediante ayudas para la construcción de casas, carreteras y costosos  servicios médicos  a personas sin recursos. Se trata de un comportamiento que ha caracterizado a delincuentes de esta naturaleza, como ocurrió con Pablo Escobar Gaviria, en Colombia. Pero, por otro lado, ha ordenado masacres y hasta es autor directo de sangrientos homicidios.

La  gran pregunta es: ¿Cuáles y cuántos organismos han investigado la fortuna ilícita de El Chapo Guzmán? No basta con identificar sus delitos, además es fundamental conocer detalladamente su riqueza, seguirle el rastro a sus asesores financieros, a sus encubridores y testaferros,  saber a cuánto llegan las ganancias obtenidas, los procedimientos y complicidades para ingresar los ingentes dividendos a instituciones financieras. Es una labor de seguridad y de investigación que compete a los organismos del Estado.

Cuesta creer que los millonarios montos en dólares, con los cuales adquirió avionetas y embarcaciones, vehículos blindados, armas de oro y un sinfín  de lujos,  estuvieron escondidos solo en cuartos oscuros. ¿Hay instituciones financieras que guardan los abultados depósitos del denominado delincuente más poderoso del mundo? Seguramente, sí.

Seguir las riquezas de El Chapo Guzmán es una labor que corresponde a México y Estados Unidos, pero también a muchos países de  América Central y  Suramérica. El cártel de Sinaloa, tiene presencia en Canadá, Guatemala, El Salvador, Honduras, Belice, Ecuador, Costa Rica, Colombia, Perú, Chile, Argentina y Venezuela, obviamente, en alianza con grupos locales de la delincuencia organizada.

Un ejemplo del carácter global de este delito es el caso de Daniel “El Loco” Barrera, colombiano, traficante de drogas  detenido en Venezuela y entregado a su país, desde donde  fue extraditado a Estados Unidos. Se determinó que tenía  nexos con el cartel de Sinaloa. En septiembre de 2011, la policía colombiana anunció el hallazgo de diez pistas clandestinas que eran utilizadas por Barrera para el envío de drogas y detalló que dos de ellas estaban ubicadas en territorio venezolano.

La periodista mexicana Anabel Hernández, autora del libro Los Señores del Narco, quien investigo en los expedientes de la Procuraduría General de México, nos narró, durante una conversación en Cartagena, que existen numerosos y documentados testimonios de narcotraficantes que hablan de conexiones entre los cárteles de las drogas, principalmente el cártel de Sinaloa,  con Venezuela.

Informaciones de prensa aseguran que el Loco Barrera, quien logró acumular grandes riquezas ilícitas en Venezuela, ofrecía pagos en dólares a pilotos por transportar y entregar la mercancía a sus socios mexicanos, los narcotraficantes Joaquín El Chapo Guzmán e Ismael El Mayo Zambada, del cartel de Sinaloa.

A Walid Makled, el más conocido traficante de drogas venezolano, también se le vinculo al Chapo Guzmán y al cartel de Sinaloa. Extraditado a Venezuela por Colombia, donde una vez detenido se explayo en acusaciones públicas contra altos miembros del gobierno y de las fuerzas armadas de nuestro país, una vez en Caracas y después de numerosos anuncios sobre el juicio, prorrogas,  pocas revelaciones y una discutida condena de 14 años de cárcel,  su caso cayó en un total silencio. ¿Seguirá preso?, ¿Dónde está pagando su condena? ¿Cuánto dinero logró acumular? Donde lo tenía? Que paso con sus casas, haciendas, vehículos y empresas?

Si se lograra abrir las puertas de los sitios donde se encuentran las fortunas de los narcotraficantes,  llámese  instituciones financieras, en la forma de depósitos, bonos, primas por seguros o fideicomisos; en empresas de metales preciosos y energéticas, u otras compañías que generan grandes ganancias, con toda seguridad habría suficiente dinero para resolver muchos problemas sociales.

El Chapo puede haber caído en manos de la justicia tal vez de forma definitiva, pero si no se desmantela la organización que creo con sus poderosos protectores, aliados y redes en el sector político y financiero, simplemente será sustituido por otro capo y el negocio ilícito continuara.  Solo el dinero mantiene a la delincuencia organizada. Quitárselo  es vencerla.