El Santander reconoce que el proceso de digitalización podría tener un impacto negativo en su red de sucursales

 

 

 

 

La entrada de actores digitales obligaría al grupo a reducir sus márgenes de beneficio sobre productos clave. El proceso podría implicar una reducción de la plantilla de trabajadores de su red de oficinas.

Apenas cuatro semanas después de haber anunciado una inversión de 20.000 millones de euros en transformación digital a lo largo de los próximos cuatro años, el Banco Santander reconoce en un su último boletín enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores que el proceso de transformación tecnológica en el que el grupo está inmerso podría tener un impacto negativo en su cuenta de resultados pese que le permitiría generar unos ahorros en costes operativos de en torno a los 1200 millones de euros anuales.

El Banco presidido por Ana Botín debe hacer frente a la entrada en el sector de nuevos proveedores de servicios bancarios no tradicionales, lo que le obligaría a modificar su estrategia comercial con medidas destinadas a mejorar el atractivo de sus productos lo que en definitiva tendría un impacto negativo en los beneficios del grupo.

En su comunicado el banco hace referencia a aumentos de los tipos de interés ofrecidos a sus depositantes o la reducción de los tipos de interés a que otorga las hipotecas como medidas para competir con actores no sujetos a las estrictas regulaciones bancarias y con ello capaces de ofrecer servicios similares a menores costes.

El banco reconoce asimismo que el incremento de empresas proveedoras de servicios bancarios obligaría al grupo no solo a reducir sus márgenes de beneficio sino sus perspectivas de captación de nuevos clientes y con ello de expansión comercial, lo que tendría un impacto directo en su red de oficinas comerciales y con ello sobre sus empleados.

En precio de las acciones del Santander se ha mantenido estable tras el reconocimiento por parte del banco de que un fracaso en la puesta en funcionamiento de su plan estratégico digital  o un retraso en su capacidad para adaptarse a los cambios de comportamiento y necesidades de sus clientes, especialmente los jóvenes, tendría un impacto negativo en la competitividad del grupo siendo a corto plazo necesario un aumento sustancial de la inversión enfocada a adaptar y mejorar los servicios ofrecidos y la experiencia del cliente.

La estrategia a 4 años vista

El plan estratégico presentado por el banco persigue aumentar el número de clientes digitales desde los 32 millones actuales hasta los 50 millones, no en vano los clientes digitales reportan al banco el doble de cifra de negocios que los usuarios tradicionales.

Como medidas para impulsar el segmento digital el Santander prevé lanzar su banco digital Openbank (que hasta ahora opera tan solo en España) a 10 países entre ellos Alemania y Argentina así como una plataforma de comercio global destinada a pequeñas y medianas empresas, una nueva plataforma de pagos enfocada en torno de datafonos y tarjetas y un servicio digital de transferencias internacionales.

Aceptación de los nuevos proveedores de servicios bancarios

Según el Barómetro de Innovación Financiera presentado por la Fundación de Cajas de Ahorros Funcas el pasado noviembre, casi el 50% de los encuestados estaría dispuesto a abrir cuentas bancarias en compañías como Google o Amazon, priorizando el coste de los servicios a factores como la seguridad o la transparencia.