La solución a esta crisis, por José Guerra

La solución a esta crisis, por José Guerra

Esta fuera de discusión el origen de la crisis que hoy sufre Venezuela. La devastación es total y generalizada. Tal vez el elemento más visible sea la masiva emigración de venezolanos que hoy deambulan por el mundo, en una especie de éxodo bíblico. A esta crisis se han propuesto dos tipos de soluciones desde el campo de la oposición.

Por José Guerra





La primera de ellas parte por caracterizar al régimen que hoy encabeza Maduro como una narco dictadura con la cual no es posible entenderse en ningún aspecto que no sea la solicitud para que abandone el poder de inmediato, lo cual puede hacerse mediante la acción de una coalición militar extranjera. Y correlativamente con ello, la acción se extendería a quienes hoy nos oponemos y nos hemos opuesto a este régimen durante años pero que según ese punto de vista, somos “colaboracionistas”, en una especie de razzia. Solamente después de exterminado el chavismo y los “colaboracionistas”, se realizarían una elecciones para escoger al nuevo presidente. Ya el nuevo gobierno en funciones privatizaría no solamente Pdvsa sino también el subsuelo y las riquezas en él contenidas, desaparecerían los programas sociales para ayudar a los más pobres y necesitados, entre otras acciones.

No hay que ser un experto en ciencias políticas o conocer algo la historia para valorar que esta opción carece totalmente de sentido. Basta imaginar un tipo de gobierno de ese tipo confrontando simultáneamente al chavismo, que es una realidad y con los que hoy somos oposición al chavismo. La única forma de sostenerse sería mediante una dictadura cruel y una política de exterminio asentada, probablemente en una fuerza de ocupación.

La segunda opción entiende que este régimen ha destruido a Venezuela, que no es democrático y que ha mutado hacia una modalidad de dictadura, distinta en su forma y contenido, a las clásicas del siglo XX. Sin embargo, desde mi óptica la salida es radicalmente diferente. La base para cualquier solución estable a la crisis parte por reconocer que el chavismo es una realidad, que fue una fuerza mayoritaria y hoy es minoritaria y que Maduro en medio de esta catástrofe mantiene un apoyo entre 15% y 18%, el más bajo en décadas, Sin embargo, el pueblo que creyó en Chávez tiene perfecto de derecho a existir como fuerza política organizada, con los derechos que ellos nos han negado a nosotros. En ello estriba nuestra superioridad moral. Por tanto, la salida a la crisis para que sea real y duradera, pasa mantener la movilización social para apoyar una negociación política, apelando al mecanismo universal que los pueblos han encontrado para resolver sus dilemas y conflictos: las elecciones y a partir de allí se abriría una etapa de convivencia, sin ningún preso ni perseguido por razones políticas, se emprenderían una amplio programa de reformas para restaurar los mecanismos de la economía de mercado y así abatir la hiperinflación y reanudar el crecimiento económico. Ello acompañando de una política social solidaria pero que estimule la vuelta al trabajo y reduzca al mínimo la dependencia del ciudadano respecto al Estado.