El presidente que gobierna a golpe de tuit el país más peligroso del mundo

Nayib Bukele. (Reuters)

 

Un líder ‘millenial’ y ‘hipster’ está copando titulares en todo el globo. Proclamado como el presidente ‘más cool’ del mundo por sus fans, Nayib Bukele ha conseguido en apenas dos semanas ser más conocido que sus antecesores en la presidencia de El Salvador. Y lo ha hecho a golpe de ‘tuit’. Así lo reseña elconfidencial.com

“Se le ordena”, son ahora las tres palabras más comentadas en la red social del pajarito azul en el país centroamericano. Así inicia Bukele la mayoría de sus ‘tuits’ desde que tomó posesión como presidente, el pasado 1 de junio, en uno de los países más pobres y violentos del planeta.

Descendiente de una familia de inmigrantes libaneses, este carismático publicista de 37 años ya ha despedido con estas instrucciones a más de una treintena de funcionarios y altos cargos, muchos de ellos familiares de los anteriores mandatarios.

El mecanismo es sencillo. Bukele ordena y sus ministros acatan.

“Se le ordena al Ministro de Seguridad, Rogelio Rivas, remover de su plaza de 2.500 dólares a la Directora General de Centros Intermedios, Irma Mejía Mejía, nuera del expresidente Sánchez Cerén. Promueva a un subalterno con credenciales para asumir el cargo y ahorre ese monto”, escribía Bukele en Twitter el pasado 4 de junio.

Ni siquiera tres minutos tardó el ministro Rivas en responder. “Entendido señor presidente, promoveremos un servidor público en ese ministerio, que tenga las credenciales para sumir (sic) el cargo. Se premiará la meritocracia”, escribió, mientras los seguidores de Bukele, conocidos como ‘nayilibers’, celebraban con júbilo la decisión.

“¡Llegó el cambio prometido hace décadas!”, comentaba un tuitero identificado como Selvin. “’Buénale’ mi presidente, este ‘desparasitante’ sí está buenísimo”, añadió otro usuario, entre centenares de respuestas.

En uno de los tuits más surrealistas, Bukele ordena el despido de un funcionario que cobraba 3.325 dólares y reclama contratar tres técnicos por 1.100 dólares cada uno. “De inmediato, señor presidente. Además de contratar los tres técnicos, enviaremos los 25 dólares restantes para ahorro”, responde el secretario Privado de la presidencia, Ernesto Castro. “Con los 25 dólares compre una cafetera, para trabajar hasta tarde”, le interpela Bukele. La irreverencia como firma del presidente más joven de América.

‘Show de la guillotina’

El mecanismo se ha repetido decenas de veces en las últimas dos semanas. “Es como una actualización del show grotesco de la guillotina en la Revolución Francesa. Miles de ciudadanos están a la espera y aplauden el siguiente tuit de despido, pues sienten que estas personas han estado viviendo a costa de nuestros impuestos por demasiado tiempo”, comenta a El Confidencial el cineasta salvadoreño Javier Kafie.

La lucha contra el nepotismo ha generado controversia. Mientras miles de salvadoreños la jalean, otros piden paciencia. “Se esperaría que primero hubiera un escrutinio sobre las capacidades de las personas en cuestión, y que el proceso de despido sucediese después de un análisis interno”, reclama Kafie.

special polémica ha causado el cierre de las secretarías de Transparencia y Gobernabilidad y Vulnerabilidad. “Queda claro que la extinta ‘Secretaría de Transparencia’ no servía para NADA. Más que como parte de la ‘Fábrica de Empleos’, claro”, escribió Bukele el pasado 5 de junio. Sus extrabajadores denuncian que 400 personas se han quedado en la calle.

“Al grueso de la población, a los salvadoreños de a pie, esos que viajan en bus todos los días, se parece muy poco. Él es un joven millonario al que todo se lo han dado fácil, que además viste trajes claros y calcetines de colores y sube fotos desde su cuenta de Twitter conduciendo un Ferrari, o en su avión privado, demostrando sus privilegios. Aun así, la gente votó por él, porque supo catalizar toda la esperanza y la apatía con los políticos. Se vendió como un ‘outsider’”, destaca el escritor Allan Barrera, ganador este año del Premio Centroamericano Carátula de Cuento Breve.

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