Biagio Pilieri: Barbados QEPD

Biagio Pilieri: Barbados QEPD

Una de las claves para enfrentar al chavismo es conocer su despiadada y criminal esencia, 20 años gobernando a Venezuela y, al parecer, aún algunos no caracterizan correctamente al régimen ni terminan de asimilar su consanguineidad directa, en primer grado, con el castrismo, régimen dictatorial que se escuda en la democracia tergiversando sus principios, sus fines, su institucionalidad.

Sí bien es cierto, han existido decenas de sistemas tiránicos que han sucumbido a las herramientas democráticas con diálogos y elecciones, el castrismo, con más de 60 años en el poder, se ha hecho inmune a estos mecanismos e, incluso, los ha convertido en parte y arte de sus secretos para perpetuarse en el poder. Es lo que han aconsejado al chavismo,el cual más allá de una perversa tiranía,es un régimen Narco terrorista,el cuál en cada coyuntura especialmente difícil, recurren a la ficción de los diálogos, Barbados es otra muestra de ellos, al igual que lo hicieron en 2002, 2014, 2017 y en la actualidad.





La psuvización de las instituciones que deberían ser del Estado, el uso del aparato represivo para amedrentar y perseguir a toda la disidencia que le sea incomoda, la violencia como único mecanismo de control social, elecciones fraudulentas dónde el chavismo impone candidatos, electores y resultados, el usufructo al margen de cualquier control de las riquezas de la nación, el premeditado empeoramiento de las necesidades de la población así como la creación de nuevas miserias, han hecho del régimen un enemigo no solo para los venezolanos sino para la región y el mundo entero, no solo por la desequilibrante diáspora, sino que ya no son secreto para nadie las vinculaciones que poseen con grupos irregulares, terroristas, narcotraficantes y red de corrupción global.

Por todo ello, el chavismo no cederá el poder “dialogando”, permanecerá en él a cualquier precio, lo ha demostrado, son muchas y diversas las acusaciones que recaen en su contra, crímenes y delitos que según el derecho internacional no prescriben ni son excusables bajo ninguna amnistía, es por ello su frenético atornillamiento, sabe que sí pierde el poder, deberá pagar por todos sus pecados.

Por eso, sus principales figuras civiles y militares, familiares y allegados, han sido sancionados por una comunidad internacional que se vio obligada actuar al saberse víctima de un régimen sin ningún tipo de empacho a la hora de extraer beneficios sin importarles dónde, penosamente, la comunidad internacional también ha sido engañada al ser vilmente manipulada para la trampa de los infértiles diálogos del régimen.

Las terribles distorsiones económicas originadas por leyes impuestas inconsultamente, controles corruptos, expropiaciones y destrucción del sector productivo nacional, son buena parte de las verdaderas causas de esta Venezuela empobrecida, son los fines de un proyecto paradisiaco para la élite gubernamental, pero una pesadilla para el ciudadano. Así, en los presuntos diálogos no se abordan soluciones reales para los verdaderos problemas que padece el pueblo, el régimen a través de esos acercamientos solo busca forzar un reconocimiento inmerecido, injusto, ilegítimo.

No existe el menor indicio, el más minúsculo atisbo de voluntad política por parte de un régimen cuyo único fin es retener el poder. Hasta Michel Bachelet,por segunda vez, constató que lejos de mejorar las observaciones acerca de las violaciones de DDHH por parte del régimen empeoraron desde su primer informe.

Barbados y cualquier presunto diálogo que intente el régimen solo busca ganar tiempo mientras radicaliza su proyecto, y sostenerse en el Poder como sea.
Se requiere con urgencia acciones, hechos contundentes que devuelvan a Venezuela la etiqueta del país más envidiado del planeta, se necesita una dirigencia política firme, que comprenda con exactitud a qué se está enfrentando, ya no hay más tiempo…

¡El pueblo muere de hambre y desatención, mientras millones buscan refugio en otras tierras para no ser víctimas de las consecuencias de este Modelo político y economico fracasado!.

Es momento entonces de darle cristiana y definitiva “sepultura” a esos fracasados diálogos y, que toda la clase política opositora apueste seria y definitivamente a una “Coalición Liberadora”.