Oposición en Nicaragua dice que Ortega vetó a la OEA por temor a que se sepan “sus mentiras”

Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo (AFP).

 

El rechazo del presidente Daniel Ortega al ingreso de una comisión de la Organización de los Estados Americanos (OEA) a Nicaragua es por “temor” a que se sepan “sus mentiras y artimañas” sobre la crisis en el país, aseguró este domingo la opositora Unidad Nacional Azul y Blanco.

En medio de la crisis, que comenzó en abril de 2018 y ha dejado cientos de muertos, la oposición y organismos humanitarios culpan a Ortega de graves violaciones de derechos humanos, mientras el mandatario asegura haber superado un “golpe de Estado fallido” y presidir un país “normal”.

“Esta actitud (de Ortega) muestra tanto el temor a que le desvelen una vez más e in situ todas sus mentiras y artimañas que ya no puede esconder, como el desprecio a los esfuerzos de la comunidad internacional”, sostuvo la Unidad, la organización más amplia de opositores nicaragüenses.

Nicaragua prohibió el sábado el ingreso de siete diplomáticos que buscaban impulsar un diálogo entre el Gobierno y la oposición, para solucionar la crisis que desde 2018 ha dejado cientos de muertos, presos, desaparecidos, mieles de heridos y decenas de miles de exiliados.

“La negativa de la dictadura a permitir la entrada de la misión de la OEA, además de improcedente e irracional, es otra muestra de su falta de voluntad a escuchar las justas demandas del pueblo nicaragüense”, destacó la Unidad.

La comisión, integrada por orden de la Asamblea General de la OEA, cuenta con representantes de Argentina, Canadá, Estados Unidos, Jamaica y Paraguay, entre ellos el embajador de Estados Unidos ante la OEA, Carlos Trujillo, y Gonzalo Koncke, jefe de gabinete del secretario general del organismo, Luis Almagro.

“Con este repudiable hecho, la dictadura muestra su decisión de mantener una política de terrorismo de Estado y de permanente violación a nuestros derechos humanos y a los principios y compromisos de la Carta Democrática Interamericana”, agregó la Unidad.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) señala al Gobierno de Nicaragua como responsable de crímenes “de lesa humanidad” en el marco de la crisis, que ha dejado al menos 328 muertos, según sus estadísticas.

Un proceso de aplicación de la Carta Democrática Interamericana se mantiene abierto para Nicaragua por “rompimiento del orden constitucional” y, de ejecutarse, suspendería al país del organismo.

EFE.