Álex Saab: Las extradiciones las carga el diablo, son siempre impredecibles

Álex Saab: Las extradiciones las carga el diablo, son siempre impredecibles

Las extradiciones inmediatas, como en el caso de la captura de los «narcosobrinos» de Nicolás Maduro, son la excepción en el mundo; pocos países tienen acuerdos de ese tipo, que es el vigente entre Haití y Estados Unidos (por eso la DEA puso a los sobrinos el cepo de viajar a Puerto Príncipe). Ni siquiera en un sistema de gran homologación y confianza mutua como el que existe entre los estados miembros de la Unión Europea la extradición es inmediata, así que pueden darse situaciones como el revés sufrido por España en su demanda del prófugo Puigdemont, en un proceso rechazado por los jueces de Alemania y luego cuestionado por los de Bélgica.

Por Emili J. Blasco / abc.es





De ahí que muchos cantaran victoria demasiado pronto cuando Álex Saab, figura clave en el entramado de negocios ilícitos de la cúpula chavista, fue detenido el 12 de junio en Cabo Verde, un pequeño país insular frente a las costas de África, a mitad de vuelo entre Venezuela e Irán, nación a la que al parecer viajaba en una presumible negociación de gasolina por oro. El colombiano Saab, de origen libanés y poseedor también del pasaporte venezolano, puede acabar en manos de la justicia de Estados Unidos, que lo reclama por delitos de conspiración, lavado de activo y enriquecimiento ilícito, pero también puede quedar libre o escaparse.

Carvajal, libre en Aruba y fugado en España

Estas dos últimas cosas se produjeron en los dos procesos de extradición planteados por EE.UU. contra Hugo Carvajal, exjefe de la inteligencia militar chavista. En 2010 fue detenido en la isla de Aruba, pero la presión ejercida por el régimen de Maduro sobre las autoridades de esa pequeña isla dependiente de Países Bajos llevó a su puesta en libertad. Enfrentado luego a Maduro, «El Pollo» Carvajal se marchó de Venezuela y en marzo de 2019 emergió en España, donde fue detenido. En septiembre de ese año la Sala Tercera de la Audiencia Nacional española determinó denegar la extradición solicitada por EE.UU. al entender que esta se debía a motivaciones políticas, y Carvajal fue puesto en libertad. Dos meses después el pleno de la Audiencia Nacional corrigió esa decisión, pero cuando la Policía española acudió a detener al «Pollo», acusado por EE.UU. de delitos de narcotráfico, asociación ilícita y tráfico de armas, ya había desaparecido.

Los trámites de extradición pueden ser largos, con una duración de varios meses si los abogados del detenido agotan todos los recursos procesales a su disposición.

Durante ese tiempo los jueces pueden admitir para los detenidos una situación de libertad bajo fianza, la cual los acusados pueden aprovechar para huir. Todo indica que Carvajal se habría escapado antes de España si hubiera visto que la primera sentencia de la Audiencia Nacional iba a concretarse en su contra.

Presión sobre Cabo Verde

Fugas de ese tipo son frecuentes, como la protagonizada por el etarra De Juana Chaos, que cuando llegaba al final el proceso que se llevaba en su contra en Irlanda del Norte desapareció y marchó a refugiarse a Venezuela, donde fue acogido por los chavistas y los medios le localizaron en 2015. Aunque la fianza para la libertad provisional sea alta, adinerados como Saab pueden permitirse el precio (el último caso sonado es el del antiguo CEO de Renault-Nissan, Carlos Ghosn, que escapó al Líbano a pesar de haber pagado una fianza de 9 millones de dólares y estar supuestamente bien custodiado en arresto domiciliario en Japón).

Por otra parte, si en una pequeña isla como Aruba, la influencia del oficialismo de la cercana Venezuela se hizo tan patente, a pesar de que las autoridades locales dependen de un país europeo como Países Bajos, ¿cómo no van a sentir las autoridades de Cabo Verde, sin ataduras internacionales que condiciones su decisión, la tentación de doblegarse a la presión del régimen de Maduro?

Si el juez sentencia la extradición, la ejecución o no de esta queda en última instancia en manos del gobernante. El enriquecimiento personal de quienes rigen el pequeño país al aceptar las prebendas que seguro está ofreciendo la cúpula chavista o el castigo con el que puede estar amenazando EE.UU. es lo que al final decidirá la suerte de Saab.

Hasta seis pasaportes distintos

Saab fue entrando progresivamente en el corazón de los negocios chavistas, al parecer introducido en ese círculo por la política de izquierda colombiana Piedad Córdoba, muy próxima a las FARC. Primero, a través de su Fondo Global para la Construcción, participó en los programas de viviendas sociales promovidos por Hugo Chávez, en los que hubo una alta corrupción. Después, ya con Maduro y dentro del programa CLAP, fue clave en el suministro de alimentos, especialmente desde México, a través de su sociedad Group Grand Limited. Esas operaciones, realizadas con sobreprecios, habrían aumentado las fortunas de Saab y sus socios chavistas, entre ellos el propio Maduro, de ahí que el empresario sea visto como un testaferro del líder venezolano.

Cuando más recientemente la urgencia pasó a ser la obtención de gasolina, negociada con Irán a cambio de oro, Saab se ocupó también de las operaciones. Asimismo, podría estar implicado en la fraudulenta compra de suministros médicos por la pandemia de coronavirus. Todo ello le convierte en alguien especialmente valioso para la Justicia de EE.UU. en su deseo de desmontar la estructura criminal chavista, también seriamente implicada en el narcotráfico.

Saab cuenta al menos con tres pasaportes colombianos y otros dos venezolanos, así como un sexto emitido por Antigua y Barbuda, de acuerdo con fuentes de inteligencia que han controlado algunos de sus viajes de los últimos años. En su escala en Cabo Verde habría mostrado uno de los pasaportes venezolanos, pues luego el Gobierno de Venezuela aseguró estaba realizando una misión oficial y tenía inmunidad diplomática.