El canto de “El Pollo” dejó en jaque a Podemos y sus movimientos oscuros

Juan Carlos Monedero // Foto: The Objective

 

 

 

 

Hugo ‘El Pollo’ Carvajal ha puesto sobre la mesa del juez Manuel García-Castellón los presuntos nexos entre Juan Carlos Monedero y dos empresas de un empresario venezolano al que vincula con la financiación ilegal de Podemos: Eduardo Velasco. Un nexo que, en realidad, ya estaba en conocimiento el Ministerio de Hacienda desde 2015. La empresa, denominada Viu Comunicaciones, recibió un pago de 69.000 euros de Monedero tras recibir 425.000 euros en 2013 del bolivariano Banco del Alba por un supuesto estudio.

FRANCISCO MERCADO // THE OBJECTIVE

Hacienda acusó a Monedero de haber creado esa sociedad exclusivamente para tributar como empresa en lugar de hacerlo como rentas del trabajo. El acusado, sin embargo, nunca quiso confirmar ese extremo, pero supuestamente pagó 200.000 euros para evitar la sanción fiscal y se salió de Podemos. La empresa ni siquiera tenía un empleado cuando facturó tal estudio, y presentó dos complementarias tras saltar la noticia. Su error fiscal fue que abonó por los trabajos de asesoría un total de 70.000 euros en impuesto de sociedades, en lugar de los 176.000 euros que correspondían por IRPF, ya que los ingresos se derivaban del rendimiento de una persona física.

Declaraciones complementarias y regularización

Regularizó su situación mediante dos declaraciones complementarias: una del IRPF, por valor de 141.215,17 euros, y otra por IVA, de 77.280 euros. Sin embargo, se libró de la multa y del proceso penal porque regularizó su situación antes de que Hacienda le notificara una inspección. No obstante, aquella operación afloró varios hechos singulares. La mejor información no la brindó Hacienda, sino –paradójicamente– la inspección de la Universidad Complutense que le sancionó por violar su incompatibilidad como profesor con dedicación exclusiva. Monedero proclamó que «el trabajo de investigación por el que luego se cobró 425.000 euros se realizó en el verano de 2011».

Tras esto, recibió un serio varapalo del inspector: «Ahora bien, esto es una mera alegación sin prueba alguna que lo acredite y, en cambio, consta claramente que el contrato fue suscrito el día 31 de octubre de 2013 entre el Banco de Alba y la sociedad unipersonal Caja de Resistencia Motiva 2 Producciones, en el contrato denominada la consultora», cuyo único socio era dicho fundador de Podemos. Dicha consultora la creó Monedero apenas ocho días antes.

El pago se pactó de la siguiente manera: «El banco pagará a la consultora por concepto de servicio prestado para la ejecución del presente contrato la cantidad de 425.000 euros en un solo desembolso». Cuando saltó la noticia en 2015, Monedero exhibió ante la prensa un pago de su empresa a una sociedad denominada Viu Europa por 69.000 euros para elaborar ese costoso informe que nunca publicó.

Nada permitía imaginar para qué necesitaba este profesor de políticas a una empresa de «urbanismo, elementos de mobiliario urbano, mobiliario para la ciudad, iluminación urbana, maquinaria de limpieza para la ciudad, limpieza urbana, barredoras viales, mantenimiento urbano, parques infantiles, señalización de seguridad, señalética urbana, revestimientos urbanos, superficies porcelánicas para la ciudad y diseño urbano». Y todo eso publicitado con imágenes de Venezuela y lugares de ese país en su web, que hoy ya no existe.

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