“En peligro de descomposición”: el cuerpo incorrupto de la Madre María de San José por robo en su santuario

twitter.com/CarmenPecorelli

 

 

 

 

Este 25 de enero, la Directora de la Congregación Hermanas Agustinianas, Eucari Moreno denunció que delincuentes robaron y desmantelaron el sistema de aire, dejando en riesgo de descomposición el cuerpo de la Madre María de San José.

Por Cesar Saavedra / lapatilla.com

La delincuencia y el vandalismo en los santuarios e iglesias venezolanas son más frecuentes, ahora le tocó al santuario de nuestra primera beata venezolana, Madre María de San José, en Maracay donde se encuentra su cuerpo incorrupto comprometido a causa del robo del sistema de aire acondicionado, además dañaron la iluminación que rodea el santuario, de esta forma han podido robar más de 10 aires acondicionados industriales entrando a la terraza del santuario sin ser vistos, con total impunidad, donde en la zona no hay vigilancia policial, lo denuncian feligreses del santuario.

En 1995 fue exhumado el cuerpo de la Madre María de San José, fundadora de la Congregación de las Hermanas Agustinas Recoletas, orden religiosa que fundó en Maracay y luego extendió por toda Venezuela, siendo además pionera de la construcción de hospitales, horfanatos y geriátricos en todo el país.

La Madre María de San José llevaba 28 años fallecida y su cuerpo lo exhuman debido a que desde entonces se le atribuían numerosas sanaciones y milagros. En estos casos se eleva una petición al Vaticano para que envíe un grupo de especialistas y finalmente, luego de muchos estudios la declaran Beata y pasa a formar parte del Santoral Católico de la iglesia.

El Vaticano reconoce estas reliquias humanas como verdaderos tesoros de Estado, dejar deteriorar un cuerpo incorrupto por negligencia de una alcaldía, gobernación o por negligencia de un régimen, en este caso en una agresión de estado, más aún si la causa de este deterioro irreversible es causado por la delincuencia.

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Para la conservación de esta reliquia humana que lleva otros 27 años en una urna de cristal, se necesita una temperatura fría que se ha logrado gracias al funcionamiento de 12 aires industriales que climatizan la temperatura para todo el santuario. De esos 12 aire únicamente queda el más pequeño.

El Santuario necesita donaciones para poder obtener aieres optimos y reparación del techo y así evitar el deterioro del cuerpo incorrupto de la Madre María de San José, donde la periodista Carmen E. Pecorelli conversó con la hermana Eucari Moreno de la Congregación Hermanas Agustinianas, que solicita toda la ayuda para mantener el Santuario donde la unica ayuda que reciben son de los feligreses que acuden al santuario.

 

Recordemos que la Iglesia católica, entre otras, ha considerado tradicionalmente la incorruptibilidad cadavérica de determinados personajes, particularmente santos y beatos, como un signo milagroso de su santidad, y por esta razón son muchos los cadáveres llamados incorruptos que se veneran en santuarios católicos. Dos capítulos fueron dedicados por el papa Benedicto XIV en la “Cadaverum Incorruptione” en la que se trata sobre la veneración de las reliquias de los santos. La creencia de que un cadáver incorrupto era señal de la gracia divina se constata en Occidente desde al menos la Edad Media.

La idea del cadáver incorrupto suele dar pie a la idea de que estos cadáveres se mantienen en mayor o menor medida tal y como eran en el momento de la muerte. Los cadáveres que se exponen públicamente, sellados en temperaturas bajas que suelen estar recubiertos de capas de cera que ayudan a evitar el continuo deterioro del cadáver propiciado por la exposición, lo cual es el peligro que presenta nuestra primera beata venezolana, Madre María de San José tras la temperatura que presenta el estado Aragua.

Otros cadáveres se exponen en su estado natural y es apreciable el deterioro de los mismos.?

Existen igualmente cadáveres incorruptos que no han recibido tratamiento alguno y se conservan bien. Y otros en los que se han corrompido algunas partes y otras han perdurado (como los casos de san Antonio de Padua del cual permanece incorrupta solo la lengua, santa Catalina de Siena cuya cabeza todavía se conserva sin pudrirse, santa Margarita cuyo cerebro se conserva sin descomponer).