Las siete preocupaciones sexuales que los hombres no se atreven a confesar

Las siete preocupaciones sexuales que los hombres no se atreven a confesar. Gtres

 

Muchos son los que aseguran que las barreras en torno al sexo están completamente derribadas. Y una gran mayoría asegura que son los hombres los que menos reparos tienen a la hora de hablar de sexo. Una realidad muy diferente a la que desvelan algunos expertos que confirman que los hombre tienen muchos inconvenientes a la hora de hablar abiertamente de sus preocupaciones sexuales.

Por vozpopuli.com

Y es que no es lo mismo hablar de triunfos y satisfacciones en la cama, que de dudas o problemas que a uno mismo le puedan ocurrir en sus relaciones sexuales.

Aunque en ocasiones pueda dar la sensación de que gracias a su seguridad, ligada al concepto popular de masculinidad que existe, los hombres no tienen preocupaciones, estos las tienen, al igual que las mujeres, y pueden afectar a las relaciones de pareja incluso más de lo imaginado.

Las preocupaciones sexuales de los hombres

Problemas de autoestima, una escasa educación sexual o la falta de confianza en una pareja para compartir estas dudas se relacionan con la mayoría de las incertidumbres sexuales que tienen los hombres. Pero según los expertos, hay más.

Un gran porcentaje de hombres asegura tener reparos a la hora de compartir abiertamente esas preocupaciones sexuales con su círculo más cercano, convirtiéndose en temas a tratar en la consulta de un especialista. Acudir a la consulta de un sexólogo o médico para tratar esas inquietudes puede ser el último recurso de un hombre, pero cada vez son más los que deciden buscar ayuda profesional para encontrar soluciones.

Entre las preocupaciones sexuales más comunes entre los hombres destacan:

1) Miedo a sufrir un ‘gatillazo’: sin duda alguna, esta es una de las mayores preocupaciones de los hombres durante sus relaciones sexuales. E incluso hay quien asegura que sufrir un ‘gatillazo’ protagoniza más de una pesadilla. Hablamos de una disfunción eréctil, de carácter esporádico y puntual, que es más habitual de lo que nos imaginamos. Según los expertos, la mayoría de los hombres lo ha sufrido en algún momento de su vida, siendo más común en menores de 40 años. Carece de importancia salvo que la dificultad para mantener la erección sea continua en el tiempo, en cuyo caso, es recomendable acudir a un especialista.

2) El tamaño del pene: es considerada la gran inquietud de los hombres desde temprana edad. Erróneamente, muchos relacionan el tamaño de su pene con la virilidad, por lo que a la hora de mantener relaciones sexuales esta preocupación puede torpedear un momento íntimo. Según algunos estudios, tan solo uno de cada dos hombres está satisfecho con el tamaño de su pene, algo que ha originado numerosas investigaciones como la desarrollada por la Universidad de Ulster que determinó el tamaño medio del pene de los hombres según su país de origen, colocando a los españoles en el puesto 82, con una media de 13,85 centímetros.

3) Preocupación por eyacular demasiado rápido: muchos son los hombres que aseguran que durante las relaciones sexuales, una de sus mayores intranquilidades es si podrán aguantar en la cama. Dejando de lado casos diagnosticados de eyaculación precoz, ni ninguna otra disfunción sexual, el miedo a no durar lo esperado intranquiliza a muchos hombres hasta tal punto que confiesan no disfrutar plenamente del momento.

4) Cómo plantear las fantasías sexuales a la pareja: la confianza es la pieza clave de las relaciones de pareja. Sin embargo, son muchos los hombres los que aseguran tener reparos para hablar abiertamente de sus deseos sexuales y compartir con su pareja algunas de sus fantasías.

5) Rendir en la cama: aunque muchas mujeres discrepan, para muchos hombres, durar más tiempo en la cama es sinónimo de calidad. Creen que las relaciones sexuales cortas pueden dejar insatisfecha a su pareja y no ser placenteras. Evidentemente, cada relación es un mundo, y diferente en cuanto a tiempos y calidad.

6) Compararse con las relaciones sexuales anteriores: un gran porcentaje de hombres confiesa que les resulta imposible no ‘competir’ con la vida sexual pasada de sus parejas. Al parecer, compararse y preocuparse por ser peor o mejor amante que el anterior de su pareja intranquiliza a muchos hombres. Algo que resulta tóxico para la relación actual.

7) Saber si la pareja ha alcanzado el orgasmo: dicen que nuestra mente puede convertirse en el peor enemigo de las relaciones sexuales. Y razón no les falta. Aunque es importante tener en cuenta las necesidades de la pareja y su placer en las relaciones sexuales, obsesionarse con saber si está disfrutando, si se está haciendo bien o si ha alcanzado el orgasmo, puede ser perjudicial.