Caso de gemela argentina revela los riesgos en salud mental en España

Caso de gemela argentina revela los riesgos en salud mental en España

El lugar de los hechos, en Sallent. /
REGIÓ 7

 

El caso de una niña de origen argentino que falleció al precipitarse junto a su hermana gemela del balcón de su casa ha puesto de manifiesto en España la problemática de la salud mental entre menores, ante el temor a que se haya agravado tras la pandemia.

La hermana sigue hospitalizada una semana después de que las gemelas, de 12 años, se precipitaran desde un tercer piso tras dejar dos cartas y transcendieran sus problemas de acaso escolar, además de transfobia en el caso de la fallecida, Alana, que había pedido a su entorno que la llamaran Iván.





Familiares y amigos de las menores convocaron este martes una marcha en la localidad española de Sallent, donde residían desde hace unos dos años, en apoyo a la familia y para denunciar esta problemática.

A raíz de este caso, el Gobierno español ha señalado que estudia cómo después de la pandemia se han incrementado en el país las conductas autolevisas entre jóvenes, especialmente entre adolescentes.

La Policía investiga este y otros sucesos, como el intento de suicidio de un menor de 15 años, con un grado leve de autismo, al lanzarse desde el balcón de un cuarto piso en la localidad de La Rápita.

“Estaba completamente solo día tras día, en la hora del patio, en la biblioteca” del colegio, ha explicado el padre.

La directiva de un centro educativo en otra localidad, Mislata, dimitió en bloque ante “los escasos recursos” con que cuenta y la falta de respuesta de la Administración a las incidencias por conductas suicidas, autolesivas o violentas entre su alumnado.

Las autoridades educativas de la Comunidad Valenciana, la región a la que pertenece esta localidad, están en “alerta máxima” porque “los jóvenes necesitan un acompañamiento más intenso ahora que nunca”, pues en tres años las incidencias por suicidios, intentos de suicidio y autolesiones se han multiplicado casi por cuatro.

Una de la causas a las que apuntan son “las secuelas emocionales que han quedado por los duros momentos de la pandemia y su repercusión en los adolescentes, que durante dos durísimos años vieron entorpecida su juventud”.

La mayoría de los cerca de 10.000 orientadores que trabajan en centros educativos del país, “tres veces menos de los necesarios”, están desbordados ante el crecimiento exponencial de los problemas de salud mental, subrayó a EFE la presidenta de la Confederación de Organizaciones de Psicopedagogía y Orientación de España, Ana Cobos.

“Llevo treinta años de orientadora y antes hacía una o ninguna derivación a salud mental al año, ahora hago una al mes”, señaló, al afirmar que “es una evidencia” que la pandemia ha disparado los problemas de salud mental.

A los problemas de adicciones, autolesiones, ideas suicidas, acoso escolar y trastornos de alimentación se suma ahora el síndrome del “hikikomori”, personas que se aíslan voluntariamente de la sociedad.

“Hay cada vez más niños cuya vida social está en las redes”, aseveró esta doctora en psicopedagogía, y la situación “va a ir a más y a una velocidad de vértigo”.

EFE